Si has pensado en adquirir un dominio propio, el redireccionamiento 301 te ofrece la posibilidad de una migración menos traumática. Se trata de configurar tu vieja página web de forma que cuando lleguen los bots de los buscadores, estos sepan que la página se ha movido definitivamente a una nueva dirección (URL). Mediante este procedimiento, se traspasarán los valores de posicionamiento (SEO) y backlinks que ya disponías en tu vieja URL. Mi recomendación, es que antes de hacer la redirección…